El tema del castigo en niños y el cómo debemos educar niños es quizás unos de los temas que más controversia puedan tener dado a los cambios generacionales y a sus metodologías distintas que cada generación ha aplicado y recibido para educar niños.
Para abordar el tema de cómo educar niños y como aplicar correctivos, desde Babymania queremos dar nuestra opinión y lo que consideramos que es la forma correcta de hacerlo, queremos antes de nada dejar muy claro que la base fundamental para una buena educación y poder corregir las conductas o acciones no correctas que nuestros hijos hacen, está en el AMOR y el AFECTO, explicamos porque.
Amor y afecto para educar niños
En la ardua labor de educar niños hay una norma que es inamovible e innegociable y es la de dar amor, el amor y el afecto es la mejor manera de decirle a las personas que las respetamos y que estamos a su lado pase lo que pase y eso es lo que sentimos por nuestros hijos y así debemos demostrárselo día a día e independientemente de lo que ellos hagan.
El amor y el afecto generan una gran relación de respeto mutuo llevándonos al punto de que cuando tu hijo tiene una conducta no correcta y nosotros los padres expresamos nuestro malestar y nuestro dolor, nuestros hijos automáticamente ven que con su acto han lastimado a alguien a quien quieren y respetan y si seguidamente los padres le explicamos concretamente que no está bien y el porqué no está bien de una manera sutil, directa y persuasiva nuestros hijos esto lo tomara como una gran lección e intentara no hacernos daño de la misma manera y cambiaran su comportamiento.
Para educar niños también debemos aplicar esta misma premisa del amor y afecto para premiar a nuestros hijos porque de la misma manera que ellos han hecho algo mal y se lo hacemos saber con el objetivo de que no lo repitan, también tenemos que hacérselo saber cuándo lo han hecho bien con el objetivo de que lo repitan y tomen conciencia de que es lo que está bien y lo feliz que nos hacen los comportamientos correctos.
Los padres debemos auto controlarnos
En muchas ocasiones cuando pretendemos educar niños somos injustos y a menudo actuamos dejándonos llevar por la circunstancias y por las emociones que en cada momento rodean nuestra vida personal y eso no es nada positivo ya que en muchos casos nuestros problemas en el trabajo o cualquier tipo de disgusto que podamos tener incluso con nuestras parejas se ven reflejados a la hora de aplicar correctivos con nuestros hijos, siendo absolutamente injustos y desacertados dichas reprimendas, que por norma general son sin sentido y sin ningún objetivo pedagógico y lo único que consiguen es liberar de manera inmediata nuestras frustraciones que en corto plazo generar remordimiento en nosotros pero probablemente generen frustraciones sin sentido en nuestros hijos y es eso no hace parte del amor, afecto y respeto con el que queremos vivir y educar niños.
El maltrato físico es desaconsejado
Si queremos educar niños de una manera pacífica y correcta no debemos aplicar sobre ningún concepto el maltrato físico ya que está más que demostrado que lo único que genera en un niño las reprimendas físicas es la generación de violencia como solución a conflictos, además los humanos tendemos a repetir lo que vemos y a hacer lo que nos han hecho, así que es más que probable que si tu ejerces maltrato físico en tu hijo él aprenderá que esa es la manera de corregir algo que no le guste o no esté de acuerdo y esto lo llevara a ser violento con sus amigos, su pareja y su hijos y para nosotros esto no tiene ningún sentido ya que hay otras maneras de corregir y de transmitir los mensajes cuando algo no está bien hecho.
De la misma manera que debemos evitar el maltrato físico para educar niños también tenemos que evitar el maltrato psicológico, debemos ser muy cautos con las cosas que en un momento de tensión podemos decir a nuestros hijos ya que podríamos humillarle y degradarle como persona y eso es mucho peor que cualquier maltrato y más cuando quien se lo está ejerciendo son los padres, personas que aman, respetan y en las que se sienten totalmente respaldados.
Correctivos rápidos, pedagógicos y con amor
A la hora de educar niños y si tienes que corregir una mala conducta te sugerimos que sea algo rápido y que no haya pasado mucho tiempo desde que ocurrió y siempre que lo hagas deja claro a tu hijo que lo amas, explícale además concretamente que es lo que no ha hecho bien y cuál es la forma correcta de hacerlo, no utilices siempre el mismo método para corregirlo porque al final lo tomara como algo habitual y perderá la función correctiva, te sugerimos no hacerlo con alimentos pero en algunas ocasiones tenemos que dejar claro que primero son las verduras y después el helado, te sugerimos además de que no amenaces si no vas a poder cumplirlo eso crearía una fracción de incredibilidad que no es nada positiva para la imagen de autoridad que tenemos que mantener como madres
Hay una técnica para educar niños que desde Babymania nos gusta mucho y es aplicar correctivos proporcionales, es decir si nuestro hijo solo consigue la mitad del objetivo requerido nosotros debemos dejarle disfrutar del objetivo deseado esa misma proporción, vamos con un ejemplo práctico, si el objetivo requerido es recoger todos los juguetes y él solo recoge la mitad y su objetivo deseado es ver un capítulo entero de Bob esponja pues solo le dejaremos ver la mitad del capítulo, De esta manera generaremos eficacia y Autoridad.
Para finalizar con este planteamiento para educar niños queremos recalcar y aconsejar que es mucho más recomendable y saludable para todos el premiar los buenos actos y reconocerlos para impulsar a nuestro hijo a que los repita y que se interese mas por hacer las cosas que son correctas, creando así en él una disciplina y una percepción positiva de hacer las cosas correctas y de tener conductas oportunas.
Cuando hablamos de premiar no nos referimos en ningún momento a premios materiales ya que esto crearía diferencias sustanciales entre las distintas posibilidades económicas y eso no hace para de una buena educación, nos referimos a premiar con afecto, con reconocimiento con un poco de alegría y celebración cuando hace algo correcto, y eso es gratis para todos y no está sujeto a ninguna condición más que al amor que tenemos por nuestros hijos.