Las náuseas afectan a casi todas las mujeres embarazadas, aunque no todas viven esta experiencia de la misma manera. Es uno de los síntomas más comunes que se manifiesta durante el primer trimestre y puede sobrepasar las 20 semanas. Controla las náuseas en el embarazo siguiendo algunas recomendaciones que te pueden ser muy útiles para aliviar este desagradable malestar.
Para las madres que pasan por las náuseas del embarazo, sufren diferentes variables como la deshidratación, mareos, deficiencias nutricionales e incluso la pérdida de peso, esto se debe a la liberación de grandes cantidades de hormonas de progesterona, cuya presencia causa vómitos.
Causas de las náuseas durante el embarazo
- Los cambios hormonales al inicio del embarazo, suelen ser frecuentes y actúan sobre el centro de las náuseas.
- El estreñimiento, esto se debe a la influencia de las hormonas que reducen la movilidad del intestino.
- Las angustias y el estrés de las madres, producen una reacción psicológica que causa mareos y vómitos.
- Los olores fuertes al comienzo del embarazo, causan náuseas inmediatas.
Recomendaciones para controlar las náuseas
Si tienes náuseas o vómitos ligeros, puedes poner en práctica algunas medidas que pueden ayudarte.
- Comer pequeñas porciones frecuentemente a lo largo del día para que tu estómago nunca esté vacío.
- Evita acostarte después de comer, ya que se retrasa la digestión.
- Al despertar en la mañana, siéntate durante unos minutos y levántate lentamente.
- Evita comer comidas con olores fuertes e incluye alimentos saludables.
- Trata de comer alimentos libres de grasas, fríos o a temperatura ambiente.
- Cepíllate los dientes y enjuágate la boca después de comer.
- Respira aire fresco y sal a camina diariamente.
- Relájate y duerme siestas cuantas veces puedas, ya que si estás cansada las náuseas pueden empeorar.
- Toma tus vitaminas prenatales con los alimentos o antes de ir a dormir.
¿Las náuseas afectan al bebé?
Si no aumentas de peso en el primer trimestre por las náuseas no afectará la salud del bebé, mientras que puedas mantenerte hidratada y te alimentes bien. En la mayoría de los casos, tu apetito regresará y comenzarás a ganar peso. Sin embargo, si los vómitos son severos debes acudir al médico, ya que puedes correr el riesgo de tener un parto prematuro o un bebé bajo de peso y demasiado pequeño para su edad gestacional.