Cómo lavar los dientes del bebé

Cómo lavar los dientes del bebé

Muchas madres presentan diversas dudas sobre los cuidados de los dientes y como lavar los dientes del bebé. Parece que por ser tan pequeños y no tener aún dientes o la dentición definitiva, no necesitan la misma atención que las de los jóvenes o adultos.

Nada más lejos de la realidad. La higiene dental en un bebé debe comenzar desde antes de la salida de los primeros dientes. Muchos dentistas afirman que es un error untar los chupetes de los bebés con azúcar, miel o chocolate.

La parte buena es que se conseguirá que el pequeño se duerma o deje de llorar por un tiempo. La parte mala es que también estaremos perjudicando la salud de sus futuros dientes. Así, cada vez hay más casos de niños que han presentado denticiones ya deterioradas o con picaduras, desde la salida.

¿Qué rutina hemos de seguir para lavar los dientes del bebé?

la higiene bucal tiene que  ser una rutina a la que el niño se acostumbre. Si tenemos en cuenta que los primeros dientes de leche salen sobre el sexto mes, ya tenemos que estar preparados para establecerla.

Los padres seremos los que nos encargaremos de enseñar a los niños a esta labor. No obstante, si estos van a la guardería o jardín de infancia los educadores podrán ser de gran ayuda. De hecho, dentro de sus rutinas se incluye este momento, sobre todo a partir del año.

Al principio el niño verá esto como un juego, incluso podemos poner una música que le guste. Lo importante es que con el paso de los días sea este mismo el que tome la iniciativa.

 

¿De qué manera hemos de lavar los dientes del bebé?

Con la salida de los primeros dientes, es necesario realizar dos o tres limpiezas cada día. Para ello, al principio no necesitaremos el cepillo tradicional. Así, se puede utilizar un paño o gasa humedecidos, después de las comidas principales. Con esto se limpiarán los dientes, muelas y encías.

Más tarde podemos comprar un cepillo especial. Existen en el mercado muchos de dedo para bebés. Éstos se adaptan a un dedo y permiten una limpieza más detallada de la zona bucal donde se empiezan a desarrollar sus primeras piezas.

Cuando el número de piezas dentales sea suficiente se puede usar pequeños cepillos diseñados para niños con muy pequeñas cantidades de crema dentífrica baja en flúor (recomendada a partir de los 3 años).

El momento de lavar los dientes del bebé debe ser particularmente minucioso. La forma de hacerlo estará en función de los hábitos alimentarios del niño. Así, los frotes serán intensos en comidas más copiosas y con azúcares.

El niño a partir del año ya puede ser el mismo quien realice estas operaciones que van a prevenir eficazmente problemas de caries y de infección de encías. Los padres o las cuidadoras pueden usar, además, el hilo dental para asegurar la limpieza de las piezas más apartadas como muelas.

Beneficios al lavar los dientes  del bebé.

Con la adquisición de la rutina del higiene bucal, además de proteger sus dientes de leche, el niño se va acostumbrando a estos hábitos, que se fijarán fácilmente en su comportamiento. Y lo mejor de todo: lo acompañaran toda la vida.

Es mejor comenzar a  tierna edad, pues conciliaremos con el gusto que tiene el niño de meses por manipular con su boca. Así,  se acostumbrará mucho más fácilmente que si se intenta empezar a edades más avanzadas.

No obstante, aún siendo muy positivo que sea el propio niño quien realice la limpieza bucal, deber ser un adulto quien se asegure de que se ha hecho correctamente. Así, éste considerará si hay que  repetir el lavado de los dientes del bebé  si es necesario.

Las cantidades de flúor empleadas  en las pastas dentífricas estarán adaptadas a la edad del niño y sus hábitos de alimentación. En los primeros meses deben evitarse los alimentos ácidos pues pueden perjudicar el delicado esmalte de los primeros dientes.

¿Cuándo hay que realizar la visita al dentista por primera vez?

Desde Babymania sugerimos la primera visita al dentista se programe a partir de los seis meses  de la salida de los primeros dientes. No obstante, esto puede adelantarse si se aprecia alguna anomalía señalada por su médico de familia o apreciada por sus padres o cuidadores.

Lavar los dientes previene en los bebés problemas de caries que fácilmente pueden afectar al niño por dos circunstancias que confluyen:

Lo delicado de sus primeros dientes y encías.

La alimentación infantil rica en azucares, frutos secos, jugos  e hidratos de carbono que afectan especialmente al esmalte y facilitan la acción de las bacterias.

Los buenos hábitos adquiridos a estas edades permiten la salud de sus primeros dientes. Así, se facilitará el desarrollo y optima posición de los definitivos, cuando los sustituyan.

 

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